Envasados de Cafés Tostado / Torrados

Los procedimientos de envasado reconocen básicamente dos tipos de envase, uno es el envase flexible y el segundo el envasado al vacío.-

El primero se realiza en bolsas de laminados impresos con todas las exigencias que establece el Código Alimentario Argentino en distintos formatos comerciales, para consumo hogareño y/o en bolsas de material flexible generalmente de 5 kg. para uso en gastronomía.-

El cierre de los envases es hermético, lo que constituye la garantía que recibe el consumidor en el sentido que el producto no ha sufrido alteraciones de ninguna índole, siendo su vida útil de seis (6) meses a partir del momento del envasado.-

Dichos envases pueden haber sido sometidos a “un barrido” de su parte superior en el momento del envasado con un gas inerte a efectos de mejorar así su conservación.-

Por otra parte es frecuente observar que determinados envases cuentan con una “válvula” que permite la salida de monóxido de carbono (anhídrido carbónico) que se genera dentro del envase hermético evitando así el hinchado del mismo, lo que contribuye a mantener su forma geométrica.-

Una segunda variante es el “envase al vacío”, en este caso los materiales de envase deben tener características especiales para evitar el intercambio gaseoso con el medio ambiente y se los somete luego del envasado y antes de su cierre hermético a la acción del vacío para eliminar todo vestigio de aire y consecuentemente de oxígeno, prolongando así su vida útil a dos (2) años desde el momento del envasado.-

El envase se presenta rígido como un ladrillo, lo cual no es un indicador de deterioro de su calidad, toda vez que al cortarse el vacío, dicho envase cobra la flexibilidad habitual.-

Los productos así envasados son dispuestos en envases secundarios – cajas de cartón corrugado o bolsones de polietileno -  para su distribución a los comercios.